“Conectemos antes que bloquear”: Liceo Europeo y UCCEDAC ponen a la familia como primer filtro ante el abuso de redes
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Ecatepec de Morelos, Estado de México, 14 de junio de 2026. El foro sobre Uso y Abuso de las Redes Sociales fue una experiencia muy enriquecedora en la que convivieron estudiantes, padres de familia, docentes y directivos. Todos participaron activamente durante el desarrollo del tema desde las diez de la mañana en el auditorio del plantel Liceo Europeo Ecatepec.
La jornada la convocó el licenciado José Ramón Espinosa Gómez, director general de la institución, en representación de la gran familia Universidad Europea que preside el ingeniero Rafael Gómez Rodríguez. Se realizó en alianza con AFDEL Consultora Jurídica de Seguridad e Inteligencia y con UCCEDAC “Nace un nuevo sol naranja en Ecatepec”, organización que desde hace meses impulsa acciones preventivas en colonias con alta incidencia de violencia digital.

Más de trescientas personas llenaron el auditorio porque el tema toca directo a cada casa. El teléfono celular ya no es solo herramienta de trabajo o estudio. Es el espacio donde los adolescentes construyen identidad, amistades, autoestima y también donde se cruzan los riesgos más complejos de esta década.
El evento fue el inicio de una conferencia para la Escuela de Padres de Liceo Europeo Ecatepec, preocupados y ocupados en estar mejor informados. Padres y madres coincidieron en la necesidad de filtros de comunicación, valores y proyecto de vida antes que bloqueos tecnológicos.
A este proyecto de la Escuela de Padres se suman el licenciado Luis Rey Meza, la licenciada Elizabeth Chávez, abogados litigantes, postulantes y de gran trayectoria en el ámbito de jurisdiccional. Se suman al proyecto de la Escuela con el objeto de dar atención a nuestra comunidad educativa ante casos de violencia digital, ciberacoso y extorsión.

Eje rector Universidad Europea
A través de la gran familia Universidad Europea se pone el eje rector para crear programas y filtros que coadyuven a evitar acciones antisociales a través de las nuevas tecnologías y la cibernética, llámese redes sociales u otras plataformas digitales. La apuesta institucional es clara: anticiparse con educación y acompañamiento antes que reaccionar con bloqueo.
El objetivo es que cada escuela de la red Universidad Europea cuente con protocolos, materiales y dinámicas que fortalezcan la cultura digital responsable desde casa y desde el aula. Los filtros no son solo tecnológicos. Son filtros de comunicación, de valores y de proyecto de vida que se activan cuando un adolescente sabe que tiene respaldo antes de abrir una app.
A lo largo de la ponencia reflexionamos sobre el papel que las redes sociales tienen en nuestra vida diaria. Reconocimos sus beneficios como herramientas de comunicación, aprendizaje e información. También los riesgos cuando se usan sin límites o sin medidas de seguridad adecuadas. Hablamos del ciberacoso que inicia en grupos escolares de WhatsApp y termina en exclusión dentro del salón. De la exposición de datos personales que piden retos virales cuando solicitan ubicación en tiempo real, fotos del cuarto o documentos de identidad. De la dependencia a la tecnología que reduce horas de sueño porque el desplazamiento infinito nocturno se vuelve hábito involuntario.
La frase que atraviesa toda la conferencia y que repiten ponentes y asistentes es contundente: las redes sociales no crean los problemas, los reflejan. Si en casa hay silencio, el algoritmo llena ese vacío con ruido, con tendencias, con videos virales que capturan segundos de atención. Si no existe un proyecto de vida claro, el feed ofrece comparación, competencia y frustración. Si no hay límites puestos con amor y explicación, el teléfono celular entrega dopamina inmediata que el cerebro adolescente registra como recompensa. La raíz, coinciden directivos y docentes presentes, no está en el dispositivo sino en el tejido familiar y en la calidad de la conversación que ocurre fuera de la pantalla.
Familia como primer filtro
La prevención del uso abusivo de redes no empieza con aplicaciones de control parental ni con bloqueadores. Empieza con vínculo, con diez minutos diarios de atención real sin teléfono celular de por medio y con un proyecto de vida que se construye en familia a partir de preguntas simples como qué te gusta, qué te duele y qué quieres aprender.
Uno de los momentos más significativos fue la interacción con los asistentes. Compartieron experiencias, inquietudes y puntos de vista que enriquecen el diálogo. Esto permite comprender que la prevención y el acompañamiento son fundamentales para que niñas, niños y adolescentes hagan un uso seguro y consciente de la tecnología.
Una madre de familia cuenta que detectó ciberacoso contra su hija cuando notó que dejaba la comida en la escuela y dejó de querer salir al recreo. No fue un filtro digital lo que la alertó, fue cambiar la pregunta de hiciste la tarea por cómo te sentiste hoy.
Un docente de secundaria propone el “Pacto Digital Familiar”: una hora sin pantallas durante la cena. Reconoce que al inicio hubo quejas pero a la segunda semana los hijos empezaron a platicar de su día sin que nadie los interrogara.
Un padre de familia pide la palabra y reconoce con honestidad que él también enfrenta adicción al teléfono celular. Que revisa notificaciones mientras su hijo le habla y que no puede pedirle al joven que suelte lo que él mismo no suelta. La interacción directa convierte el diagnóstico en humano y deja claro que el primer modelo que los jóvenes imitan no es el generador de contenido, es el adulto que tienen enfrente en la sala.
Como invitado de honor participa Alejandro César Vázquez Rubio, locutor, periodista y presidente de la Federación Hispanoamericana de Editores y Productores de Radio y Televisión (FHEPRYT). Abre su intervención con una distinción urgente para la generación actual: la libertad de expresión es un derecho constitucional que protege la crítica, el debate y la denuncia. Libertinaje es creer que se puede insultar, exhibir, acosar o difundir mentiras sin consecuencias. Los jóvenes confunden ambos conceptos en redes porque ahí la respuesta inmediata es viralización y no sanción, pero la ley sí alcanza y las consecuencias legales llegan tarde.
Su aportación histórica pone contexto al recordar que la maldad no nace con Facebook ni con TikTok. Desde hace mucho tiempo existe la maldad dentro de las familias. Ha habido abusos de abuelos, de padres, de hermanos, incluso dentro del mismo hogar, mucho antes de que existiera el internet. Por eso cierra con una frase que se queda grabada en el auditorio: el teléfono celular no crea al agresor, lo visibiliza. Duele más porque ahora el abuso no se queda en cuatro paredes, se viraliza en tres segundos y queda registrado para siempre.
Con datos de la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares 2024 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía que reportan que nueve de cada diez adolescentes de 12 a 17 años usan internet diario y que el promedio de conexión supera las seis horas, el periodista plantea tres ejes para blindar el hogar sin caer en vigilancia extrema que rompe la confianza.
Primer eje: la oración o invocación como acto de unidad diaria. No importa si la familia tiene religión o no. Iniciar el día diciendo ve con bien, regresa con bien pone intención y le recuerda al hijo que tiene respaldo antes de que el mundo lo jale.
Segundo eje: la unidad en tiempos cortos. Porque padre y madre trabajan y el tiempo es limitado, pero diez minutos de atención real viendo a los ojos valen más que tres horas en la misma sala donde cada quien está en su pantalla.
Tercer eje: la confianza como prevención. Más que revisar el teléfono celular a escondidas hay que ganarse la confianza para que cuando un hijo sufra acoso prefiera contárselo a su padre antes que buscar validación en un reto de TikTok que promete atención inmediata.
Datos y contexto nacional
Para darle peso a la discusión la temática se respalda con reportajes nacionales que muestran patrones claros y repetidos en todo el país. El periódico El Universal y el diario Milenio reportan que México mantiene una de las tasas más altas de embarazo adolescente en América Latina. La conexión con la conferencia es directa, porque la falta de diálogo en casa sobre límites, respeto, proyecto de vida y educación sexual empuja a los jóvenes a buscar información y afecto en redes donde abunda contenido sexual sin contexto educativo y sin adultos que aclaren dudas.
Investigaciones del periódico Reforma y de la revista Proceso documentan cómo reclutadores usan TikTok, Facebook, Free Fire y Discord para contactar menores. Les ofrecen dinero fácil, sentido de pertenencia y una identidad que no encuentran en su entorno. La raíz vuelve a ser la soledad, porque un adolescente que no se siente visto en su casa busca que lo volteen a ver en un grupo de WhatsApp aunque sea para repartir droga. La soledad es el primer distribuidor.
BBC News Mundo y el portal Animal Político reportan el aumento de casos de suicidio infantil y adolescente vinculados a ciberacoso, retos virales peligrosos y depresión por comparación. La Organización Mundial de la Salud ubica al suicidio como la cuarta causa de muerte entre jóvenes de quince a veintinueve años. Por eso el llamado que se repite en el auditorio es a que la confianza en casa sea tal que un hijo prefiera contarle a su padre que lo están acosando antes que buscar salida en un reto viral que promete pertenencia.
Acciones concretas en la Universidad Europea
Al cerrar la jornada, Alejandro César Vázquez Rubio reconoce al ingeniero Rafael Gómez Rodríguez, presidente de Universidad Europea, como un hombre bueno de principios. Hace de la institución Europea una presencia en México de alta calidad en docencia pero sobre todo una escuela con valores que hoy vale más que cualquier ranking. Educar con principios es lo que sostiene a los jóvenes cuando no hay adulto cerca.
El licenciado José Ramón Espinosa Gómez reitera la postura institucional y anuncia tres acciones concretas que Liceo Europeo implementa desde el ciclo 2026-2027 para que la conferencia no se quede en discurso.
Primera acción: talleres mensuales para padres de familia sobre neuroeducación, límites digitales y comunicación no violenta. Para que los adultos entiendan cómo funciona el cerebro adolescente antes de exigirle control. Estos talleres se diseñan desde la gran familia Universidad Europea como parte de su eje rector de formación para familias.
Segunda acción: un protocolo de atención a ciberacoso dentro del reglamento escolar. Establece rutas claras de denuncia, acompañamiento y mediación sin revictimizar al alumno afectado. El protocolo será replicable en todos los planteles de la red.
Tercera acción: la hora “Conexión Real” diaria de treinta minutos sin dispositivos para diálogo, juegos de mesa, lectura o convivencia en áreas comunes. Porque si no se educa para el uso consciente los algoritmos educan a los jóvenes. Y los algoritmos no tienen ética, tienen intereses comerciales. La responsabilidad de la escuela y de la familia es enseñarles a los alumnos a usar la tecnología y no a que la tecnología los use a ellos.
UCCEDAC y Liceo Europeo cierran con su lema “Conectemos. Comuniquemos. Crezcamos juntos”. Es un llamado directo a abrir el botón de escuchar en casa antes que el de bloquear en el teléfono celular. Como resume el invitado de honor de la Federación Hispanoamericana de Editores y Productores de Radio y Televisión (FHEPRYT): la maldad no empieza con el WiFi pero la bondad tampoco. La bondad empieza cuando un padre de familia o una madre de familia le dice a su hijo aquí estoy, te creo, te confío. Y esa frase sostenida todos los días es el mejor filtro que puede tener un adolescente frente a cualquier pantalla.
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